miércoles, 24 de noviembre de 2010

RESULTADO SEMINARIO ARQ Y PENSAMIENTO

Resumen Seminario, Arquitectura y Pensamiento.

Bajo el debatido (aunque recurrente en nuestra cultura científica) título de Miradas para un cambio de Paradigma, nos hemos reunido en Valencia los pasados 11, 12 y 13 de Noviembre, con la intención de reflexionar sobre las cuestiones más relevantes entorno a la arquitectura actual, desde su óptica del pensamiento asociado e intentando dilucidar si el conjunto de cambios evidenciados denotan, o no, un nuevo paradigma.

La cuestión principal, sería si tales cambios existen; la segunda cuestión es si son relevantes, parten de un enunciado o acontecimiento suficientemente expresable, o se produce en continuación con los anteriores cambios, cuestión esta que nos aproxima a un debate real; ¿todo cambio supone un paradigma, o tan solo los grandes descubrimientos científicos proporcionan tal catalogación?. Debates semánticos y de precisión tautológica no son lo relevante aquí, aunque si configuran el contexto de aproximación a los hechos detectados como relevantes. Las jornadas han evidenciado importantes escenarios distintos, y cuestiones muy importantes que deben ser atendidos por la sociedad, la política y la arquitectura. Pero especialmente esta, porque también ha quedado descrito en las distintas ponencias leídas de continuo, que en las proposiciones de la arquitectura se están ensayando, como si de un laboratorio se tratase, gran parte de las formulaciones más novedosas e inquietantes de estos enunciados. Y esta se ha convertido en los últimos tiempos en el vehículo propositivo de una nueva comprensión.

Por encima de los temas debatidos, ha quedado en el ambiente la convicción de que realmente deben atenderse muchas demandas y transformaciones que se están produciendo en todos los órdenes, social, económico, político, formal, estético, epistémico, ontológico y ético, alrededor de la arquitectura, y que son de suficiente calado como para comprender que esta disciplina debe cambiar radicalmente. Luego, las aproximaciones de cada ponente han sido dentro de su parcela de conocimientos y enfoques, más precisos en cada uno de los planteamientos, pero que sumados, aportan un claro re-dibujo de una nueva perspectiva. Hemos contrastado que todo lo debatido, conjuntamente, re-define un nuevo siglo XXI en nuestra disciplina. La cual, también, ha confirmado su no independencia, y su necesaria vinculación a las disciplinas que aportan conocimiento sobre tales proposiciones adicionales. Que a esto le denominemos nuevo paradigma, paradigma continuado, evolución natural de las cosas, o “caminando se hace camino” como escribiera Machado, es lo menos relevante. Las palabras a veces sobran si convenimos en las acciones.

La conferencia de Francisco Jarauta nos situaba frente al nuevo siglo esbozado bajo tres enigmas sin resolver y de los cuales nos vamos a tener que ocupar necesariamente, y que cita como; un nuevo paradigma social, un nuevo paradigma del tiempo, y finalmente el nuevo paradigma intelectual.

El primero lo detalla como la necesidad de redibujar un nuevo marco social, basado en una estructura de clases superada. Las grandes aportaciones anteriores se centraban en la definición de clase, y la permanente mejora de las condiciones de la central, sobre la que se ha construido la política y la sociología, incluso los modelos de estado en los últimos 100 años; el predominio de la clase media. Pues tal estructuración está diluida, como consecuencia de la revisión del estado del bienestar, como pro el empobrecimiento, la necesidad de recortes en el consumo mundial, el crecimiento poblacional de 3,9 veces en el último siglo pasado y la incógnita de lo que puede ocurrir con el resurgir de china y Asia con su población. En todo caso, muchas cuestiones deben revisarse para acomodar esta realidad en ciernes. Las nuevas estructuras sociales, derivadas de la globalidad deben acomodarse; la globalidad es informática pero no social. Estas paradojas de gran calado permiten formulaciones diversas, desde la estructuración en guetos voluntarios e involuntarios, enunciada por Z Bauman, a la ciudad homogénea que acepta heterogeneidades como islas o sociedades heterogéneas. O los modelos de esferas y burbujas de Sloterdij, donde la sociedad se estructura en corpúsculos cambiantes alrededor de cada uno de nosotros, formando equilibrios inestables que a lo largo de la vida los vamos recomponiendo. Es así un modelo de sociedad civil agrupada, conformada entorno a las redes, los portales, los blogs, los nuevos escenarios de agrupación social.

El paradigma del tiempo es el derivado de la velocidad de información, contra la de evoluciones sociales. En el siglo anterior, lo social evolucionaba por delante y ahora está en regresión. Todo es consumible; estamos amortizando periodos arquitectónicos, movimientos, tendencias, modas, consumibles antes incluso del periodo normal de desarrollo. La publicidad, los medios se cansan de mostrar lo mismo. Vivimos en el tiempo del cambio por el cambio; por su asociación al consumo, a las ventas, a la imagen a la generación de necesidades constantemente. La relación y distancia entre formulación, presencia, desarrollo y extinción superada ha cambiado. Ahora todo se concentra en una sola cuestión; sale y se quema en las redes sin darnos cuenta. Y esto afecta no solo a la arquitectura, sino a nuestra vida; nuestro ritmo. Por eso es necesario, formalizar lo estable. No lo permanente e intemporal, sino lo constante en el tiempo que nos permita disponer de un contexto de referencia, o dejar de tenerla para siempre.

Por último, nos encontramos con las transformaciones en el orden intelectual producidas. Las viejas divisiones, sobre la realidad y lo ideal, la ciencia y la poética, la metafísica y la física, lo imaginario, y lo virtual, todo ello se ha ido al traste en este fin de siglo. Ahora somos capaces de aceptar partes de todo ello. Los avances científicos, en campos como la neurología, la nanotecnología, el ADN, la clonación, el hiperespacio, el choque de partículas, etc, han definido una realidad en gran medida imaginaria, o mejor dicho virtual en relación a nuestra capacidad de percepción. Entre nuestros sentidos, y los medios científicos existe un abismo que permite entender las cosas en dos planos, el de nuestra capacidad natural, y la especializada. Y coexistimos con ambas y ello se traslada a todos los órdenes.
Ya no existirá un pronunciamiento dicotómico entre los pares enfrentados habituales. Todo se configura sobre estados hibridados. Lo objetivo no excluye lo subjetivo; lo analógico no excluye lo dialectico. Todo es simultáneo en una realidad y virtualidad más compleja.

Pues bien, estos tres órdenes de cosas, son suficientemente excepcionales como para revisar un nuevo orden, que F Jarauta anuncia como una Crisis de Civilización. Es la civilización de estos nuevos tiempos la que debe recomponerse y resituarse sobre este nuevo escenario mundial. No valen las miradas parciales. Hay un paradigma, más global y complejo; el de Civilización, en el que la Arquitectura necesariamente va a jugar un papel capital, en la definición de las nuevas ciudades, las nuevas normativas, el nuevo equilibrio con la naturaleza, con los recursos, con las energías, con el poder, la política, la sociedad, … como un laboratorio obligado de ensayo y posicionamiento de todas estas variables. Cada actuación en adelante, en orden proyectual, puntual, urbano, estratégico, deberá reflexionar sobre estos contenidos sin respuesta, y en la convicción de que cualquier respuesta arquitectónica implica de manera intrínseca una respuesta consciente o no a estas cuestiones. Conciencia que apunta, como razón de reflexión.

Tras esta introducción se formulan diferentes aportaciones en la definición pormenorizada de cada una de las facetas de esta nueva civilización fractalizada. Pero que a juzgar por las lecturas continuadas que se exponen, tal fractalidad tan solo es una propiedad que señala las muchas acciones que se pueden ejercer sobre la arquitectura, pero entendiendo que en gran medida la disciplina ha adquirido un contenido homogéneo de implicaciones, relaciones y contenidos, tras su paso por los tiempos recientes, confirmando su interrelación, la interpenetración con el sujeto, el papel de este como agente activo en el diálogo, la interpretación el cuestionamiento, y la puesta en valor.



A continuación pasamos a sintetizar el contenido de todas las ponencias en su mismo orden de exposición dentro de las tres jornadas del Seminario.

La conferencia del Filósofo Luis Arenas, abordará en todas sus facetas la nueva cultura de lo líquido, como soporte de los debates ontológicos contemporáneos y como resultado de ellos. Según su hipótesis enunciada, hemos asistido al tránsito de una Metafísica sustancialista, a una ontología de lo líquido, siguiendo la misma metáfora que Z Bauman propone. Esta proposición la sustenta en seis apartados;

1-. Alteración de la raíz ontológica propia del siglo XX
2-. Crisis del positivismo.
3.- No aplicación de una lógica objetiva
4.- Desterritorialización.
5.- La fuerza del proyecto está en el plexo. Espacios intermedios
6.- Estética de la desaparición de Virilio.

El primer apartado aborda la crisis de lo permanente y fijo que pertenece a la cultura objetual, propia de una idea histórica, arte, y física sobre la permanencia de los objetos producidos y su estabilidad Si para Wittgenstein, el objeto es lo fijo, en Rorty, Sartre, Deleuce se produce una demonización d ela sustancia, hasta poner en crisis su metafísica asociada. Es el tiempo de la Comprensión Relacional, que supone la potenciación de las relaciones que unen las partes, pues se asume una realidad más compleja formada por muchas partes entrelazadas. Ello derivará en una Forma Relacional; aquella abierta, vinculada, con muchas respuestas, donde el tiempo asociado al objeto miura hacia el futuro, es decir, los usos vinculados serán cambiantes, abiertos, sensibles, y se darán otros usos no previstos hoy. Y todo ello en un contexto de medio cambiante, de eco-ciudad, y de vinculación a la naturaleza.

El segundo apartado de su proposición, es la puesta en crisis de la objetualidad entendida de manera antropológica. Si el positivismo inducía a una representación tecnológica, ahora primaran las representaciones relacionales. Lo cual no significa que lo técnico no tenga cabida; no tiene su representación directa e inmediata, ya que las formas líquidas requieren de un soporte técnico y material de última generación. Será esta su aparente mostrarse, pero no su exaltación. Por otra parte los objetos no se asemejaran a los anteriores, porque no se configuran igual y porque no representan lo mismo.

El tercer apartado, deriva del cambio de lógica interna; cuanto hay de discutible, de abierto a la negociación en nuestra arquitectura, frente a lo cerrado y estanco anterior. La distancia entre significado y significante es equivalente a la distancia entre espacio y acción, lo que deposita todo el peso de la propuesta arquitectónica en las fuerzas que unen ambos. Vattimo enunciará el pensamiento débil; Einsenman las formas débiles, no fuertes, arbitrarias lo que se traduce en una formulación ontológica diferencial, desplazada, blanda Se pasará de lo metafísico en arquitectura a lo hermenéutico, transformando así el lenguaje de la arquitectura. Las fuerzas o el proceso del proyecto será el propio proyecto, como enunciara Einsenman.

El cuarto apartado aborda la des territorialización, derivada de las propuestas de Deleuce; se produce un auge del fondo del proyecto, basado en imágenes continuadas, conformando simulacros de acciones y respuestas que no apelan al origen; son formas sin extensionalidad, siendo lo real, u flujo de lo sensible en constante cambio, sin identidad y ser. Se constituye así una Ontología del devenir donde el sujeto no es lo que constituye el soporte de los cambios y decisiones.

El quinto apartado, deriva de lo anterior; si partimos de una ontología del devenir, de una comprensión relacional, y de una lógica interna asentada sobre las fuerzas relacionales, se deduce pues que el espacio intermedio, el de las relaciones y cosidos de interacciones y fuerzas entre las partes es el espacio de trabajo. El plexo será el nuevo soporte y la respuesta.

Por último los enunciados de Virilio sobre la estética de la desaparición ofrecen un contexto de representación sobre lo desconocido; las formas no estarán conducidas por direcciones formales al uso, sino que serán las que resulten de los apartados anteriores. No van hacia una forma representativa de algo preexistente, sino que aceptan su diferenciación radical de lo previo, por aplicación de ontologías, y hermenéuticas claramente diferenciales. Todos estos apartados, corroboran y sustancian lo enunciado de la proposición inicial; nos encontramos en un contexto diferente al precedente donde razones profundas y muy implicadas en la cultura contemporánea anuncian una ontología líquida.
La conferencia del arquitecto Uriel Fogué, dio un sentido aclaratorio adicional a las propuestas de Derrida, Vattimo y Gadamer. Además de significar una cierta continuidad del discurso anterior, en el que L Arenas exponía consistentemente la interiorización tácita de la ontología líquida.

Bajo el título Caja Negra, explorará una de las capas del lenguaje actual en clave urbana, es decir, aceptado que el proyecto es el texto, el lector es el habitante, el que interpreta el espacio. Y como lector debe conocer que el texto se estructura en capas de información. La capa técnica, el sustrato de tecnologías actuales de respuesta medioambiental, y de servicios de la ciudad es la caja negra de la información necesaria y requerida sobre el correcto funcionamiento de la ciudad. Al igual que en los aviones conocemos la existencia de la caja negra tan solo en el momento del fallo y colapso, y recurrimos a ella para identificar que partes y con qué secuencia han generado este, en las ciudades también deberán estructurarse de esta manera, ya que los sistemas de control energético, redes de servicios, sistemas sostenibles y nuevos mapas de tecnificación acordes a esta cultura deberán tener un nivel de control apropiado, e intercomunicado.

Los usuarios no conocemos en muchas ocasiones las razones por las que nuestros servicios funcionan, ni cuáles son los sistemas de control sobre ellos; sin embargo estos requieren de una capacidad de control y regulación de su excelencia y adecuación cada vez más sofisticados, conformando un capa de las muchas que se deben establecer, necesaria y vital en el correcto funcionamiento de nuestras futuras ciudades.

La secuencia del discurso, interpretando a los pensadores citados, sería; proyecto como texto/ lector como habitante/ lector como intérprete del espacio/ el proyecto manda indicaciones al sujeto/ se da la obra, cuando el sujeto la interpreta/ la ciudad se conforma así como archivo de informaciones/ el sujeto gestiona este archivo/ los textos (proyectos) como espacios de conflicto y exposición de controversias.

Esta secuencia define la posición arquitectónica (de las intervenciones incorporadas) en la ciudad, al filo entre la información que participa, la ofrecida y recibida, y la necesaria controversia que debe mostrar para que se entienda como un extremo filoso de conexiones informativas. Construir, dirá, es escribir y no por uno y para uno, sino en una red amplia de informaciones necesarias e interconectadas, donde se negocian ritmos, valores, economías, etc. Y donde los textos adquieren por ello la condición de ser operativos, es decir canalizan intenciones, subjetividades, miedos, y posiciones particulares.

Gadamer señalaba que” la arquitectura era una realidad parlanchina”, y que sólo da respuestas. Si somos capaces de formular los preguntas adecuadas, dispondremos de las respuestas que aquellas ofrecen, y en este momento se inaugura un dialogo sucesivo en el tiempo, ya que las respuestas asumidas e interiorizadas inauguran el tiempo de nuevas preguntas y a su vez nuevas respuestas, en un proceso sucesivo. Esto define una transacción comunicativa, entre lo humano y lo no humano, configurando así una textualidad que deviene en dialógica, con las actuaciones en la ciudad y por ende con ella.

De esta forma se formula Uriel sus actuaciones en la ciudad. Como la actuación, “el árbol urbano” instalado en la Plaza Cervantes de Alcalá de Henares en Madrid, obra conjunta con el equipo elii, al que pertenece, estructura tubular que sujeta unas placas menores fotovoltaicas coloreadas de interacción diurna y nocturna, y con equipamiento infantil asociado en su base. Los captadores activos, su disposición de umbráculo y los juegos asociados, hacen de esta experiencia un ejemplo de las controversias y la dialógica que se propone. Se le formula la pregunta que es, se interioriza, y se repregunta para que sirve, y a la respuesta se le repregunta de nuevo de que habla, ..como se usa, a que responde, que información ofrece y como se dispone y como se asocia, … de que es terminal,… y así sucesivamente, estableciendo este dialogo entre usuario-ciudadano y el objeto, que en la propia interactuación se conforma como autónomo con actividad propia.





La conferencia del profesor Leandro Madrazo, centra su discurso en la superación de la dualidad formal anterior, en la cual el objeto estaba frente a nosotros y se comprendían ambos como excluidos pero relacionados. Sin embargo el formalismo de las obras actuales, pretenden superar tal disposición. Abundando sobre los contenidos intelectuales del tiempo contemporáneo, al igual que el profesor Arenas, que de forma desgranada los iba relatando secuencialmente, en este caso a través de una secuencia de imágenes actuales, se constata ese discurso de acercamiento, e interpenetración en que vivimos. El sujeto estará dentro y fuera de los objetos, y configurará el intersticio con él.
Los sujetos se preguntan desde dentro y desde fuera, conocen y viven estos resultados formales en ambas posiciones y ya no se presentan ante estos, que al parecer tenían presencia autónoma al margen de la existencia del sujeto. Se construyen para ser vividos, interpenetrados, recorridos, leídos y dialogados con el sujeto, verdadero interpretador de una nueva realidad transmisora, sin el cual carece de importancia las medidas adoptadas, los discursos implícitos; la dialéctica requiere dos interlocutores.

En este sentido, la ponencia de Leandro se sitúa en continuación con sus experiencias académicas en su grupo de investigación de la Universidad de la Salle en Barcelona, relativas al mundo de la forma, comprendida en su sentido más antropológico, con el repaso de su evolución histórica presentado y en su contenido de actualidad, sustancialmente adicionado de los contenidos de relación y diálogo, comprensión y experimentación con el sujeto.

La siguiente ponencia la dicta con su particular modo interactivo de exposición, desde un cuadro sinóptico de las variables contempladas en sus actuaciones, como un diagrama de fuerzas y acciones, el profesor Jose María Torres Nadal, el cual resume su mapa con los siguientes apartados de acciones;

1.- Celebración ontológica del conflicto
2.- Figuras de transición
3.- Conciencia del discurso político subyacente en todas las actuaciones.
4.- La generación de afectos, implícito en la raíz de las decisiones proyectuales emprendidas.

Bajo el título “dejar de hacer una arquitectura”, nos plantea una propuesta de creación de entidades “arquiecolómicas” que contengan las distintas invariantes que esta nueva cultura requiere y exige; sostenibilidad versus ecología, política versus economía, y ciudad/arquitectura. Estructurada en el mapa antes descrito y cuyos contenidos adicionales que suceden, se aceptan y así se describen, como acciones asumidas; forma femenina, construcción de aporías, figuras de transición, celebración ecológica del conflicto, la implicación profesional en el conflicto político, disminución del impacto formal, la no construcción de una moral de la sostenibilidad, etc.

Y dentro de una reflexión más general que articula como necesaria en este mismo discurso, en la cual se comprende la arquitectura como telón de fondo; como una herramienta de trabajo, experimentación y comprobación y no como un fin en si mismo, superando en coincidencia con Uriel, Arenas y Jarauta un posicionamiento distante, no implicado, de cierta ausencia y compromiso, del tiempo precedente, el cual formula en su vertiente superadora.

Este conjunto de ponencias, ofrece una lectura transversal interesante; aceptando las nuevas responsabilidades que Jarauta enuncia, vemos como ha calado en la sociedad una cultura de lo líquido en consonancia con las pautas relacionales de nuestro tiempo. Donde se ofrecen distintas visiones de acciones, en el orden proyectual. Todas ellas formalizan la asunción de una nueva posición del sujeto frente al acto constructor, y en todas ellas se enuncia una acción participativa, consciente e implicada, encaminada a mostrar la dialéctica contemporánea. Dialéctica no excluyente, sino participativa, relacional, de recuperación de una base política inherente a los nuevos enunciados.


La ponencia de Oscar Tenreiro, profesor Titular en la Universidad UCV de Venezuela, plantea una revisión crítica del tiempo contemporáneo, desde la formulación de diversas preguntas, a los ponentes y resto de auditorio;
¿Donde reside lo nuevo, en un mundo aparentemente globalizado, pero donde los contenidos de esta nueva Arquitectura tan solo dan respuesta a un 20% de la población mundial, la cual en su mayoría se está preguntando cómo construir un techo digno?. En una sociedad basada en el culto a la novedad, como impulso prolongado de esa nueva concepción del tiempo, que citara Jarauta, ya caducado en el instante de su comprensión. Estamos en el tiempo de lo consumible, al menos para ese 20% de los pobladores terrestres, a la vez que se detecta como rasgo de este tiempo la pérdida de miedo a los gestos que integran las actuaciones proyectuales, en una muestra de confabulación de escenarios de rigidez, que el propio arquitecto exterioriza en sus obras, bajo un enunciado justo contrario, de interacción e interpenetración.

Sin embargo Oscar, realiza una lectura inversa, desde una concepción más social, más implicada en problemáticas de perspectiva cercana, inmediata podríamos decir, asistencial, prioritaria, emergente en ocasiones. Desde esta particular implicación personal, las proposiciones continentales, se ven desde la complejidad, y auspiciadas en la rigidez.

Para él, pensar la arquitectura deriva de la acción de proyectarla y crearla; se piensa haciéndola, dirá. Aunque comprende su distancia de estas preocupaciones continentales, asume la natural actitud de desprenderse de lo previo, pero invocando el extraer de ellos lo mejor, en un paralelismo fraternal evidente, mostrando su preocupación por la aparente intoxicación tautológica de la arquitectura derivada del nuevo lenguaje y sus consecuencia; la arquitectura no puede planificarse completamente, al menos en un contexto físico y cultural determinado, y mayoritario en la tierra, donde las descripciones, las críticas, las dialécticas que se muestran carecen de fundamento y oportunidad del mostrarse, cuando lo emergente es prioritario. Solo acciones puntuales, estatales, públicas, pueden incorporar esos contenidos, y en su propio surgir, tardío, a remolque, reside su no oportunidad pues lo puntual y emergente se implica en lo claro y sencillo, no en los enunciados para una cultura incapaz de absorberlos.

La posición del arquitecto en el contexto actual, frente al mundo y la sociedad requiere un acto consciente. Si en origen del siglo anterior, tales posiciones fijaban al arquitecto como fundador de un nuevo orden, y en su devenir este se ha convertido en actor arrastrado o ausente de tales pronunciamientos, reivindica el ponente el retorno a la consciencia; sin pretensión de orden y sin permitir su ausencia del proceso. Como canalizador y conductor de las realidades e inquietudes sociales. Es así una posición de compromiso, la que destaca como prioritaria, y adecuación al marco social donde se inserta esta.


Junto a esta posición tiene lugar la ponencia de Juan Luis Trillo, profesor Titular en la Universidad de Sevilla, que bajo el título “la luz confinada”, nos expone su particular lectura de estos acontecimientos contemporáneos y se posiciona en una actitud sensible, entre la tolerancia y la sinceridad. Entre estos dos términos existe un campo de aproximaciones a la Arquitectura de suficiente cabida para ser el escenario de los discursos posibles.

Expone su posición particular, huyendo de convertir esta en una opción generalizable; cita, “estoy trabajando sobre la luz como materia”, y sobre esta premisa articula su posición en este contexto de debate. Se está produciendo en la actualidad una importante disociación entre el pensamiento creativo y el pensamiento crítico, como si ambos persiguieran finalidades, afectos, empatías, y objetivos distintos, cuando en el origen del tiempo del MM tal disociación no se evidenciaba, sino más al contrario se vinculaban. El plantea su experiencia de arquitecto, como observador de lo crítico, no como implicado productor del cuerpo reivindicativo asociado, sino como lector con capacidad de filtrarlo en su labor cotidiana. De la misma manera que plantea que el arquitecto es un observador sensible de las personas que habitan la arquitectura producida, o en producción. De ellas se aprende, se comprende, se dialoga, y en ellas están las respuestas de lo necesario, de lo que requieren.

Desde la posición de comprender la luz como la materia principal de su arquitectura, materia abstracta, materia sensible, materia recortada sobre los sólidos, rebotada, reflejada, y todas las secuencias posibles de su cambio y transformación constante, como transmisor de un vitalidad efímera pero constante, comprende el proyecto como un acto en el que el mismo se auto-corrige, se auto-gestiona, y que comprende todas las razones en la propia síntesis de focalizar toda la atención en la luz y sus incidencias. La sección del proyecto transitará del alarde de las relaciones, la espacialidad inventada, la secuencia de funciones, hacia el cobijo de la luz.

Ello va implícitamente asociado al empleo de un lenguaje sugerente, poético, referencial, sutil y conectivo con la materia, más que a unos postulados filosóficos que literariamente se vuelcan en el proyecto. Las traducciones textuales, complejas o sensible, filosóficas o técnicas no son su camino ensayado, afirmando que honestidad e intensidad son más vehiculares (para canalizar las propuestas de empatía y aproximación a las personas) en la arquitectura, que la referencialidad.

El, comprende la arquitectura como “el estuche que guarda la luz”, en su instante concreto, único, por su “irrepetibilidad”, su variación, formulando que este contenido sintético (propio e irrenunciable) contiene gran parte de la carga sintética que otros pretender adicionar al formalismo o la paradoja crítica hecha visible en el proyecto.


La ponencia ofrecida a continuación la formulo yo mismo, Jose Manuel Barrera, bajo el título de “El trazo como vehículo epistémico posible, hacia una definición del Plexo”, y cuyo contenido en referencia los debates anteriores plantea una vía de superación del periodo textualista, denominado en el campo arquitectónico estructuralista, y sus revisiones posteriores en el constructivismo. Periodo en el que han asentado sus ponencias, Arenas, Uriel y Torres Nadal principalmente.

Desde una exposición más visual y analítica que dictada, se plantea el seguimiento de la siguiente estructura de pensamiento; ¿cómo podemos saber con cierto rigor que en determinadas propuestas proyectuales se está produciendo una revisión implícita del modo de proyectar del periodo anterior, descrito? Para ello se invita a los asistentes a un ejercicio reducido en el tiempo de la propia ponencia y por ello con cierta ausencia de rigor por la muestra, consistente en detectar en unos pocos proyectos de este periodo más preciso, proto estructuralista de Kant, estructuralista de Moneo, constructivista de Toyo Ito y post constructivista de Sanaa, hasta sintético esencialista de los mismos Sanaa. Que permiten en paralelo a esta revisión quirúrgica de proyectos, realizar una simulación grafica del modo de formular estos proyectos, desde un punto de vista epistemológico.

Se hace la observación previa de que la muestra es escasa, la figuración es simulada a partir de la reinterpretación metafórica, gráfica de las esferas y burbujas de Sloterdij, y que pueden incurrirse en errores interpretativos como consecuencia de ello, reducido a una exposición sintetizada en una hora.
Con estas prevenciones, aunque el estudio parte de una labor más extensa, se enuncia el método de trabajo analítico, la cuestión principal reside en identificar como se pasa del mundo onírico d elos sueños y lo imaginado al mundo de la proyectación y construcción. Partiendo de esta necesidad de localizar algo en nuestra disciplina que ejerza este punto de conexión, vemos que en las herramientas de dibujo y proyectación más intuitivas y primigenias, residen estos gestos, “rayajos” que contienen las primeras conexiones entre lo soñado y lo creado; así uno de los gestos de este dibujo incipiente el trazo nos permite canalizar una aproximación a estas fuentes de transito de lo inexistente a lo existente.
Siguiendo este vehículo se comprueba en los distintos proyectos enunciados, la carga conceptual, proyectual, teórica, referencial, y especialmente qué papel desempeña en la definición del proyecto este trazado. En unos casos como vehículo de la ideación entorno a la luz, y las intenciones; en otro como vehículo de una incipiente estructuración proyectual, y el surgimiento del contenido de gestión proyectual(estructura=semántica+ elementos+ sintaxis+ morfología); en el siguiente la constatación del constructivismo y su estructura proyectual, basada en las estrategias+ código+ sistema+ estructura+ gestión), es decir como una ampliación compleja del omento anterior dado que ahora se asocia a lo proyectado como algo sintético que lo abarca todo, y contiene todas las respuestas en orden espacial, estructural, constructivo, funcional, de medio , etc.; los siguientes ejemplos muestran como la naturaleza de esa decisión sintética es cada vez más sintética, hasta alcanzar una depurada abstracción, en la que reside todo el proyecto y sus variables. La sinteticidad obliga a una estructuración, armonización y modo de operar internamente en el proyecto, cada vez más depurada, puesto que muy pocas cosas, dicen cada vez más cosas, y eso es complejo de mantener claro y preciso en un proyecto, ya que obliga amuchas renuncias y muchas reinterpretaciones de sesgos y particularidades que en materia, espacio y capacidad de transmisión de información cada vez son más espesas. El proyecto así se compondrá de energía capaz, término este que sintetiza un contenido de clave espacial potente + estrategia+ gestión, y entendiendo por gestión del proyecto aquí, la suma de una capacidad implícita+ eficiencia+ multiplicidad. De esta manera no es que hagamos efectiva la frase de que “el proceso es el proyecto”, puesto que aquí todo se arbitra en una idea de energía muy potente, pero casi damos cuerpo a aquel enunciado.

A la vez que vamos avanzando en esta comprensión analítica de los distintos proyectos y la carga de conocimiento asociado al trazo como origen proyectual de todos ellos, se va componiendo la reinterpretación imaginaria de las esferas y burbujas, para ver cómo va evolucionando tal transito conceptual. De su secuencia da respuesta un video evolutivo, que conduce hasta la escena última, aquella donde el proyecto se define en un Plexo, espacio intersticial que dejaban las burbujas de las distintas variables, que ahora ya no forman parte del origen de la proyectación sino que se sustancian en el propio desarrollo y evolución del proyecto, estando este plexo provisto de los espacios de alojo de tales variables, como a la espera de su pronunciamiento en coherencia, y tras la gestión consciente del propio valor energético origen de la propuesta. Esta simulación representativa, nos aporta las siguientes conclusiones provisionales;

1.- coincidencia entre los ponentes de que la gestión y el proceso tiene un factor decisivo en el resultado del proyecto.

2.- la incorporación de las nuevas variables y fuentes de interiorización de esta cultura nos conducen, en la proyectación hacia el intersticio como base proyectual, epistémica y de conciencia ontológica; en coincidencia con lo dictado por Arenas, lo citado por Uriel, lo señalado por este en relación a Gadamer, y Deleuce, e incluso con la aproximación sintética sensorial del propio Trillo. Si uno citaba que las relaciones entre los objetos, objetos y sujetos, las preguntas y repreguntas a estos, conforman un mapa de fuerzas, interacciones y tensiones entre lo humano y lo no humano, lo líquido y lo humano, en este caso se enunciará como fuente de energía capaz de establecer estas mismas acciones relacionales.

3.- y ello desde el intersticio o plexo.

4.- el paralelismo, aunque inverso entre el vacio de la esfera original racionalista y la viscosidad del plexo como soporte, sitúan finalmente ambos modos de proceder muy semejantes. De tal modo que incluso en modo y manera de formular la proyectación estaríamos hablando de una evolución natural de estas propuestas últimas hacia un proto-racionalismo sintético, esencialista, y con los contenidos adscritos de las nuevas variables contemporáneas. Es decir; la representación formulada nos conduce a que la evolución retorna a los orígenes de donde partíamos, en la metodología disciplinar, consecuencia principalmente de centrar la cuestión básica en una síntesis de la síntesis(energía frente a idea), en paralelo al “menos es más” de aquel periodo fundamentalista, pero con principios ontológicos tan diferentes que el proceso epistemológico se sucede invertido.

5.- finalmente podemos también extraer que en los periodos donde se acumulan variables la primera instancia consiste en abordarlos mediante procesos complejos, evolucionando hacia una síntesis que recala en lo más esencial, actuando como vehicular de un conjunto de aspectos extensos. Es por ello un hecho contrastado en la historia (por recurrente), que ante la dificultad del dominio de lo amplio, lo múltiple y complejo, se tiende hacia lo concentrado, lo esencial, que en este caso no debe confundirse con el esencialismo idealista, puesto que contrasta lo que abarca la ideación anterior con el conjunto de fuerzas y conexiones que el concepto energía integra.

Y finalmente también existe una evolución de carácter ontológico importante; si el periodo previo podemos identificarlo como “el para si”, de las variables hacia la idea, en la evolución transcurre del “en sí mismo”, que identifica que la razón de ser proyectual se estructura para posibilitar lo principal, hacia el “por si mismo”, cuando lo sintético resuelve la totalidad de las cuestiones en liza, hacia “así mismo como” que denota este adverbio, una equiparación, multitud y versatilidad propia de la gestión y su capacidad implícita, adicional al por si. Y señala un arranque proyectual no cerrado, no excluyente, sino al contrario, canalizado hacia su final en el propio proceso de trabajo, mediado por el sentido adscrito, consciencia, criterio, y posicionamiento político y social, vinculado.


La ponencia de Alberto Rubio, arquitecto y doctorando en Filosofía y Arquitectura, versa sobre “un nuevo paradigma desde la experiencia; negatividad y ontología”. Inicia se alocución, mostrando el desamparo por lo que denomina la agresión de la Política y la Economía, que nos conduce a un cambio necesario en el sentido de nuestra arquitectura.

Para ello evalúa los ingredientes de una nueva “lógica de la identidad”, que enumera en los siguientes factores; Crisis de actitud que demanda un nuevo sentido en las obras propuestas/ no repetición derivada del nuevo modo de formalizarlas/ indignación resultante de los resultados visibles del periodo anterior, que conducen hacia una nueva complicidad requerida por lo sujetos/ reivindicación de un cambio, mostrado como necesario/ entender la arquitectura como un medio hacia un fin, basado en el Sentido/ actitud de dominio que anule la historia/ entendiendo por historia una sucesión de dolor y dominación/ donde lo idéntico no tiene cabida, ya que lo que contiene el carácter de oprimido, lo tiene en virtud de su exclusión/ lo que conduce necesariamente a una revisión del fondo proyectual precedente entorno a una revisión crítica de la arquitectura/ Tomando cita de Adorno, este proceso conduciría a la interpretación de los nuevos enigmas de la modernidad/ ya que según este ponente, la arquitectura realizada en este marco reciente del estructuralismo, ha operado en el sin sentido, entendiendo en los términos anteriores adornianos, que tal sentido se ha oprimido, y ocluido, hasta volverlo enigma en tal ocultación.

El segundo aspecto que aborda, es el de la ”Ética” acorde a esta nueva revisión; con la finalidad de escapar del dolor y el terror de estas referencias históricas que nos acompañan, algunos se plantea la afirmación del dolor como superación; no como una posición en contra del bien y su opuesto, sino como tal afirmación. Y ello solo es posible desde la Acción, como diría Adorno, al citar que “la resistencia está en el arte”. Tal afirmación se sustancia en los siguientes extremos; fricción entre opuestos/ movimiento/ en el modo de construcción/ presencia resultante poco clara, enigmática/ y en la formalización de paradojas, como técnica-artesanal, ordenado-orgánico, diálogo-evasión, etc.

El tercer aspecto relevante de esta revisión crítica y su particular mapa de visión de la arquitectura producida, se asienta sobre la conciencia de la “reconciliación con la naturaleza”, como una prolongación del Mito de Calímaco, que en este periodo se presenta en los siguientes rasgos; enfrentamiento material, ejercido en el modo y disposición constructiva empleado/ apropiación de lo ajeno/ reconciliación arquitectura y hombre, desde lo fortuito y el carácter escultórico de la propuestas, que presenta como norma, la apropiación./ la cosificación al medio, como aplicación de la norma anterior y un orden establecido para llevarlo a cabo, estructurado y dispuesto./ y la presencia de una abstracción encaminada hacia una espiritualidad de tal asociación con lo natural.

Estos tres apartados principales construyen una crítica fundamental del mundo, que es donde asienta Alberto su razón de proponer que estamos ante una nueva revisión estructural y ontológica del sentido mismo de la arquitectura, lo que predice un nuevo marco de generación de esta. Sin señalar rumbos, sin determinar puertas, si evidencia que es necesaria tal revisión.


La ponencia de Ester Gimenez, arquitecta y doctorando en el Departamento de Composición de la ETSAB, aborda una perspectiva urbana, bajo el título “la ciudad subjetiva(o algunas mesetas entorno a las teorías guattarianas)”. Identifica mesetas, como territorios físicos, metafísicos, miradas o lecturas que se pueden formular hacia nuestras ciudades, que contienen innumerables factores de crecimiento y desarrollo no consciente, no reglado, no previamente pensados y que se autogeneran. Existen en ella, relaciones entre usuarios y procesos, o procesos y ciudad, que escapan incluso a lo visible.

Se parte de una lectura sobre lo existente, sintetizada en una crisis de identidad y simultáneamente la necesidad de formalizar esta; tal crisis se asocia y se pretende desde distintas posiciones; el post-estructuralismo, y su sistémica asociada pretende abordar este entramado de variables/ partiendo de una conciencia de crisis de verdad/ en una actitud contra la convención/ y desde el pensamiento ecológico.
Para abordar esta posición se propone dibujar un mapa particular basado en los siguientes mimbres, y tomando a Guattari como referente; crisis del modelo de ciencia de Husserl/ nuevo hombre ideal/ otros hombres/ psicología de Lacan, anticartesiana. Estos cuatro aspectos fundan una nueva Subjetividad en términos de este pensador, que en relación a sus coetáneos, se pronuncia a favor d ela diferencia, contra el neopositivismo hegeliano, y sobre la base de que la sociedad aliena al individuo, todo lo cual sustenta adicionalmente esta nueva subjetividad. Tal subjetividad se pone al servicio como Practicas Ecosóficas, lo que comporta una elección ética y política/ una ecología de las malas hiervas, que metaforiza como de las malas ideas/ la incorporación de un pensamiento natural/ y una macroeconomía, factores estos que ponen en relación estas prácticas ecosóficas con la sostenibilidad.
Estos representa un salto adicional en el mapa configurado; la sostenibilidad se comprende cómo; una solución de continuidad de lo micro a lo macro/ ecología social, es decir relativo a las relaciones sociales/ una capacidad de adaptabilidad/ un necesario contenido de reparto/ y una disolución de la estrategia convenida en tiempos anteriores de enfrentamiento entre opuestos.

Y la pregunta es mediante que estructura de pensamiento, de trazado, de puesta en marcha; y la respuesta se formula en la lógica del rizoma; entendido como opuesto al árbol/ capaz de ofrecer la heterogeneidad como estructura constatada de nuestras ciudades, en su crecimiento, lo social, lo público/ y donde lo maquínico de la ciudad permiten producir nuevas subjetividades.

Pues bien, el transito del mapa inicial propuesto, conduce hacia las practicas ecosóficas, las cuales requieren de una sustancia sobre lo sostenible, que nos conduce a acciones basadas en la lógica del rizoma; todo lo cual redibuja unos nuevos brotes de subjetividad, nueva alteridad, de orden inductivo que nos remite a una vuelta a la realidad, sobre una conciencia sensible encaminada a atender lo complejo.

Tales brotes se estructuran como practicas e identificaciones en la ciudad en los siguientes tres términos;

-,. Tecnología de estructuración social; red de colectivos, asociaciones, participación y colaboracionismo social, propuesta a través de acciones.
-. Neo-situacionismo; en actuaciones de huerto urbano, implicaciones con los sujetos, reciclado de espacios, donde se produzcan la participación anterior sin renuncia a la singularidad.
-. Economía; tejidos informales generadores de ”arrupturas”, máquinas urbanas, como prótesis.




Desde el título, “Miradas desde lo colectivo”, David Estal, arquitecto miembro del grupo EKA, nos propone, una nueva visión de la relación arquitecto- sociedad, y sus motivaciones, y objetivos derivados de esta nueva relación. Su discurso centrado en lo colectivo se articula en las siguientes niveles; inicial-no se puede afrontar un proyecto sino desde lo colectivo, intermedio-lo colectivo representa una mirada hacia las personas, final-reivindicación de los derechos de uso de los colectivos.

Para él, término colectivo, no es una adjetivación sino el resultado de una actividad asumida basada en las Acciones que se establecen entre los usuarios y el arquitecto( en relación a lo público). Es el nombre que surge de las actividades que ambos desempeñan conjuntamente, basado en lo Procomún, ese sustrato d ela ciudad que es de todos y que se rige por decisión conjunta. Su posición no es reivindicativa, ni de protesta, sino derivada de la calmada acción civilizada conjunta que le lleva a formular acciones, de baja presión, pero sucesivas. Las nuevas utopías, según el formulan un nuevo escenario de relaciones entre la arquitectura y la sociedad. La compleja distancia anterior, o el regusto impositivo de algunas formulaciones teóricas, o fundamentalistas, se pretende sustituir por las interacciones colectivas. El arquitecto desempeña aquí un papel de mediador de acciones sociales, activista y coordinador, renunciando a una posición dominante como experto. En el acto de participación (del arquitecto y del ciudadano), por decisión propia, se pasa a la acción y se conforma lo colectivo.

Las acciones que se proponen sobre lo procomún son; el uso de los espacios reivindicados, la ocupación temporal como muestra de su “socialidad” implícita, y como descripción palpable de sus posibilidades reivindicadas; el cuidado de los mismos; la realización de actos “experienciales”, relativamente improvisados, sin que presupongan acciones permanentes o prolongadas, más en la línea de hacerlos efectivamente común. Desde el completo anonimato que lo colectivo reviste, permitiendo en ello el trabajo interdisciplinar y conjunto.

Ello supone también una quiebra de la estructura relacional previa, entre sujetos, técnicos, administraciones, etc. La formulación posibilista parte del trabajo conjunto del arquitecto con el cliente, mano a mano, y de forma participada, encaminado a la ruptura del conflicto y la superación de la inconformidad. Así el proyecto de la ciudad, su revisión, debe surgir de esta nueva relación, donde los ciudadanos a través de su articulación en agrupaciones civiles, de barrio, de trama, tienen una presencia activa continuada; solo de lo que se participa, se asume y se interioriza. De tal posición definidora se deduce pues la inherente implicación generadora del vínculo necesario para que el espacio público sea de y para los ciudadanos.


La ponencia de Beatriz Ramo, nos sorprende con una lectura autocrítica cargada de cierta sutileza propositiva, que pone patas arriba nuestra disciplina, y el papel que debemos jugar en este nuevo contexto arquitectónico. La anuncia, tras confesarse seguidora de la serie televisiva Dexter, cuyo argumento es el asesino en serie de noche (como vengador civil)que da caza a los delincuentes más sanguinarios, en un comportamiento de igual a igual, mientras que de día es un ciudadano ejemplar, como policía forense. Deriva de aquí este doble juego, esta cierta hipocresía social, entre el héroe vengador y el ciudadano corriente, que sitúa en paralelo con la arquitectura actual. Desglosa para esta identificación pormenorizada los siguientes 10 puntos relevantes;

1.- la sostenibilidad como negocio, y la arquitectura como oportunista.
2.- la realización de edificios icónicos y la pertenencia al starsistem.
3.- partes asumidas criticables; moda, economía, forma, carácter comercial,…
4.- la democratización de la fama, showman.
5.- copia o inspiración; arquitecto como DJ o como compositor.
6.- Tiempos acríticos, o la pseudo crítica; estamos en un marco contemplativo, donde todo está comprometido, unos se encargan a otros partes de su trabajo, y en consecuencia no hay espacio para la crítica pues todos participamos d elso intereses creados.
7.- arquitectura paparachi; en asociación a la super-democracia y la posición del arquitecto como demagogo. Basado en la necesaria aceptación social de lo que hacemos
8.- El izquierdismo como marca; se abordan los aspectos sociales, y los enunciados críticos pero tras de ellos existe una profunda falta de integridad de los agentes. Es por tanto una hipocresía la mayoría de las acciones emprendidas en lo social, político y económico. ¿qué podemos esperar de esta sociedad y de estos arquitectos?...., ¿como podemos superar esta situación donde la arquitectura se presta al servicio, y se emplea en el lujo?,…en un periodo de la historia donde los medios de producción se han adaptado a estos tiempos, los arquitectos se han mantenido al margen.
9.- ¿Cómo superar esta crisis de identidad, y convicciones?,… saliendo de esta espiral de falsedades y no posiciones autentificadas con nuestros actos proyectuales. Crítica y revisión, sobre la honestidad del trabajo consciente.
10.- finalmente, en este tiempo de escasez productiva de arquitectura y de resultados, la pregunta es si es dispensable construir para ser arquitecto, a lo que responde que no. Mas al contrario, en estos tiempos, todo escenario, y medio de divulgación, producción teórica, reflexión, debate, comunicación, producción de teorías o su puesta en crisis, es probablemente el trabajo más intenso, y posibilitador de un desarrollo como arquitectos.


La ponencia de Mónica García, profesora de proyectos en la UPV, se expone bajo el título “arquitectura, naturaleza y representación”, y aborda una de als cuestiones más relevantes en la arquitectura actual, la disolución progresiva de los límites entre los opuestos tradicionales, naturaleza-artificio, y abstracción-figuración. Para ello sondea el mundo de representación arquitectónica, y pictórica en paralelo, ya que tal cuestión es sustancial en las artes representativas, no solo patrimonio arquitectónico.

Para ello y siguiendo sus imágenes profundiza en los siguientes aspectos;

-. Negación; como identificación del arte a la vida
-. Naturaleza; como locus, o razón de ser del arte.
-. Pintoresquismo; como azar y orden de la naturaleza.
-. Lectura fragmentada; como interpretación de Smithson.
-. Difuso; mediante los límites borrados del objeto.
-. Condición negativa; no solo en lo físico y su relación con el lugar, sino en su contexto, explorando la vinculación con los límites.
-. Condición de habitante; la naturaleza se muestra como un habitante también en el medio asociado a arte y arquitectura.

Este desgranamiento de la cuestión de vinculación entre arquitectura y naturaleza y esta nueva cultura de aceptación de lo natural en la representación y los proyectos como un ser más que requiere respuestas, tiene como reflexión los siguientes aspectos, que centran las negaciones;

1.- no imitación pero sí simulación.
2.- aprenden sus condiciones. No reproducción.
- auto-semejantes no auto-iguales.
- no metáforas, sino relación de procesos vitales.
- simulaciones informativas.
3.- no composición o textura, exclusivamente, sino extracción de sus propiedades.
4.- no énfasis en el objeto, sino en la materia que lo compone. Predomina su componente de lo propio, haciendo hincapié en lo táctico, frente a lo óptico, para conectar más con lo sustancial que con lo aparente. Benjamín llama “aptico” cuando no se elimina la posibilidad táctil por la vista. Esta posición permite unas estrategias de énfasis en esta perspectiva.

Para concluir que de esta manera se formaliza una concepción artística, donde se retira la posición dominante de lo visual y objetual, para permitir un acercamiento en la percepción sensorial y en la conformación física de acercamiento entre ambos extremos de la dualidad de opuestos.



La siguiente ponencia corresponde a Carla Carmona, doctora en filosofía por la Universidad de Sevilla, que centra su conferencia en una relectura del Wittgenstein que actuó como arquitecto en la casa d esu hermana, y en paralelo se revisan sus propuestas lógicas y dialécticas del Tractacus, en la cual formula la hipótesis de que el conocimiento intransitivo permite entender la arquitectura como la música, por su precisión, ritmo, acuerdo, expresión, tonalidades, etc. Por su precisión literaria, nos remitimos al texto preciso de su ponencia.

En el campo de la sostenibilidad, y en una reflexión amplia sobre los contenidos teóricos, conceptuales, y relacionados con la cultura del pensamiento actual, se formaliza la ponencia del equipo GO­_to, y dictada por Jorge Moreno y Raul Olivart. Abordan la comprensión en escala Macro y Micro de lo que realmente representa la incorporación de esta cultura en la ciudad, su modo de organizarla, sus límites, y la requerida precisión de su sistematización, para entenderla como eficaz y no como una lectura oportunista que señalaba anteriormente Bea Ramo.

Bases de Partida; 1-. Crisis energética y materialismo cultural; revisado ya que los medios no sosn suficientes y se exige un cambio cultural, más consciente e intenso.
2.- Holismo; este término representa el sentido del momento en el que se encuantra esta cuestión. No podemos hacer objetos sostenibles por siu solos sino en un contexto de sostenibilidad expandida, o como citara Morin, “ generar un sistema de sistemas”. Igualmente debe existir un estudio urbano en la ciudad, ya que en ellas actualmente se consume el 50% de los recursos energéticos producidos y en 50 años la previsión es pasar al 61% y en 100años al 85%.

Para hacer frente a estas cuestiones enunciadas se formula un Análisis de cómo incorporar estos mapas sostenibles, con un carácter muy disciplinar;
-. Ciudad; entendida como sistema ecológico o Ecosistema Urbano,
-. Ciudad como Sistema eco-social urbano; para generar redes, sistemas, e información generalizada en esa dirección de ecosistema. Entendiendo que deben regir una leyes en este sistema para su organización, basado en las trasposiciones básicas; la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y el derivado de su carácter entrópico; la energía se modifica cuando cambia de estado. Atendiendo a estas redes sistémicas se anuncian resultados de su aplicación;
-Ciudades más compactas.
-Eficiencia industrial.
-Gestión de los ciclos materiales.(R+R+R) +R.
-Equilibrio social.
Lo cual nos conducirá por su aplicación y desarrollo a:
- Una biodiversidad de los sistemas urbanos, que aportaran una info-diversidad, permitiendo que el mapa de posibilidades de la ciudad, posibilidades de sostenibilidad, estén diversificadas, apropiadas a su entorno, y en las condiciones de “optimidad” máxima.
- Serendipia.
- Holón, o arquitectura entendida como holón, sistema relacionado con el exterior mediante flujos.

El resultado de esta exposición es trasladar de forma clara cuál es la aplicación consecuente del contenido de sostenibilidad real, que debemos integrar en nuestras vidas, primero por necesidad y segundo con la operatividad que los enunciados de necesidad exigen. Puesto que esto es justo lo contrario al oportunismo en que estamos inmersos, exponen de forma precisa una modelización urbana cierta de lo que será el futuro de esta aplicación. Se deberá producir un plan general de sostenibilidad y eficiencia urbana, que reparta la estrategia de residuos, reciclajes, energías de captación y producción por el conjunto urbano, de manera que todo en su conjunto actúe como un sistema capaz, y ello como superación de las políticas de acciones individualizadas que no conducen a nada.

Finalmente tiene lugar la conferencia de Carlos Lacalle, profesor de proyectos de la ETSAV que por ser leída tiene más relevancia su seguimiento del texto íntegro. Bajo el título “Flaneurs, o las personas que se mueven en la arquitectura”, nos ofrece una reflexión interesante sobre la lectura de la arquitectura desde los usuarios, y su formalización desde ellos.

Las conclusiones provisionales del encuentro y los debates tenidos son múltiples y se sintetizan de la siguiente manera;
1.- las distintas ponencias han evidenciado que nos encontramos ante un doble cambio, uno externo y otro interno. El externo proviene de cambios sustanciales, básicos que se han de incorporar en la arquitectura futura, y como respuesta a las exigencias sociales, ambientales, de superación estética, formal, sostenibilidad, etc. El interno, deriva de la actitud y de la consciencia que la situación presente exige; no solo porque venimos de un periodo que ha evaluado displicentemente sus realizaciones y la capacidad de confusión que de ellas devienen, sino también porque el contexto en el que nos encontramos, de fijación de una respuesta proporcionada y adecuada a los tiempos que corren, requiere de la máxima concentración, criterio, discusión, crítica, y evaluación de resultados acordes con las pretensiones.
2.- se exponen en el orden estético la completa contaminación que la diáspora post-estructuralista ha generado en todos los niveles del conocimiento, la representación y los contenidos asociados. Incluso ajenos a la disciplina propiamente y que en la actualidad tienen un peso específico importante en esta, como la divulgación, las redes, la comunicación, el concepto de tiempo, la estructura social y la revisión del modelo de estado, la crisis del estado europeo concebido en los 70y80, o la superación de la heterogeneidad social, racial, etc. El modo en general de abordar los problemas tiene una base tautológica post estructuralista; sistemas, estructuras, articuladores, figuras intermedias para organizar la información excesiva de todo y la necesidad de respuesta múltiple en lo estético y sus asociaciones.
3.- implicación de ética y estética; proveniente de una revisión dialéctica extensa anterior, pero puesta de manifiesto como efectiva y necesaria dentro del contenido de sensatez y conciencia del cambio o evolución en el que nos encontramos. En la actualidad, los discursos adicionados, los debates incorporados a la arquitectura, son equivalentes a los de post-guerra, y en consecuencia con ello, de interferencia en lo consciente y sensato del tiempo vivido. Los bailes con lo excéntrico, deben abandonarse.
4.- se apunta un principio de superación adicional del modo de proceder arquitectónico, en relación a un avance hacia lo esencial, lo cual sería un paso más dentro de la interiorización de la variabilidad contenida con anterioridad en la sistémica. No se diluye exactamente esta, que resulta muy operativa en el desarrollo, pero quedando en ese papel de herramienta, no esencia. La esencia de las cosas se formula en términos de lo propio, y sobre una reinterpretación de conceptos anteriores, dotándolos de un peso específico adicional; o quizás deberíamos decir, que redefiniendo con más precisión aquellos términos, como fuerza, energía, flujos, tensiones, etc. Ya no es factible la frase “lo importante es el proceso”, que apoyara Deleuce, o Virilo; ahora el proceso tiene relevancia en tanto en cuanto nos conduce a una mejora, sobre lo propiamente requerido.
5.- el mundo está en constante cambio; no existe un hecho relevante específico que haya causado un corte de historicidad, salvo esta seudo crisis de civilización global que tenemos. Entonces el anuncio del paradigma se queda sin cobertura. Pero con la siguiente matización; es frecuente asociar los paradigmas a los hechos científicos o sociales de repercusión, como acontecimientos históricos. Lo cierto es que las últimas revoluciones ya no son sociales-calientes, sino que son frías; el plasma, la informática, los superconductores, etc. Que aportan unas transformaciones latentes, de los enseres que hoy son tan vitales como un modelo de estructura social. En el primer sentido no hay paradigma; en el segundo si.
6.- la suma de autocrítica, honestidad, criterio, comprensión relacional, ontología del conflicto, pensamiento creativo, cosificación al medio, practicas ecosóficas, dotar de contenido al colectivo, lo holístico, los ecosistemas urbanos, la participación social, la presencia de subjetividades en un resultado que contiene una parte indisoluble objetiva, aunque se reduzca a las acciones de habitarse, conforman un mapa significativamente diferente al precedente. Cualitativamente y cuantitativamente, los debates son sustancialmente otros; unos los verán (o medirán) como matices sobre los anteriores, otros como cambios de mayor calado. Pero lo cierto es que el conjunto de exposiciones trasladan un marco más clarificador sobre el que seguir indagando. No se pretendían resultados ciertos, ni veritativos. Tan solo aproximarnos a la ruptura de la paradoja en el que está sumida esta globalidad que en parte se nos ha atravesado y en parte, no somos capaces de reconducir, hacia la mejora del mundo. No se pretendían formulas, y no se han producido. El mapa es suficientemente amplio como para seguir confiando en la diversidad y discrepancia intelectual, como lógica del avance crítico.
Pensaremos en el Grafeno como sustituto del silicio, como paradigma??

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